miércoles, 23 de noviembre de 2011

El acuerdo de estudios son los padres

¿Sabes cuando te dices a tí mismo de hoy no pasa sin acabar algo que tienes entre manos y que es muy importante para tu futuro?
A mi me pasa con mi acuerdo de estudios, y eso era lo que pensaba durante las primeras dos semanas que estuve en Eskisehir.
Luego resultó que tenía varias asignaturas a la misma hora, o que tenía que estudiar un libro de 1700 páginas para conseguir solo 2 créditos y medio.
Decidí cambiar mis asignaturas, pero mi coordinador nunca estaba en su despacho, así que encontré una lista con las asignaturas a las que podía optar y me hice mi propio horario y le pregunté al coordinador cuando podríamos vernos. Y él me respondió que había dejado de ser mi coordinador dos semanas atrás.
Entonces fui a ver a mi nueva coordinadora y me dijo que no había ningún problema, que solamente tendría que decirle qué asignaturas tengo y ella me firmaría lo que fuera.
Ahí fue cuando le envié al hombre que se encarga de mi acuerdo de estudios en España mis asignaturas (mi coordinadora española estaba en ese momento de viaje), y tres días después me contestó. Que no había problema.
Y luego yo me dejé ir, pensando que no habría prisa, hasta que una semana después llegaron los examenes parciales y la entrega de trabajos.
Y justo cuando estaba a punto de terminar me llaman diciendo que hay un problema del carajo con mi acuerdo. Y ahí me ven, corriendo por medio de la calle como si me acabasen de violar para ir a ver a mi coordinadora y arreglar todo.
Y nada, que me dijeron que la fecha límite para arreglar todo era el 28 y yo pensé que iba sobrado y sin problema, pero me acaban de llamar y que tengo de margen hasta hoy por la noche. Y que tengo que hablar con un tipo al que en  mi vida he visto y que no sé si estará en su despacho cuando llegue a la facultad.

Al final todos mis traumas se curarán en la ducha

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