Mi abuela dice que la ignorancia es muy atrevida y a veces es mejor estarse callado y esperar a saber un poco más antes de decir nada. Sí que tiene razón.
No hay nada como moverse para poder comparar lo que se ve con lo que se conoce -o se cree conocer- y así comprender mejor, calladito y en silencio, la vida. Cuando empecé este blog escribí que vivo en uno de los suburbios de Eskisehir.
Ahora me doy cuento que yo solo vivo en otro barrio más. Que los suburbios son otra cosa.
Cuando hice el viaje para esquiar en el monte Uludag y nos acercábamos a Bursa, la ciudad que está al pie de esa montaña, la mole ambulante que era el autobús pasó por lo que creo que eran las afueras de la ciudad o tal vez un pueblo cercano.
Íbamos por una carretera secundaria llena de baches, perdida en el mapa e inundada en ciertos tramos, mientras afuera caía una llovizna incómoda gris y fría que empapaba a la gente que caminaba descuidada por ese camino. Yo miraba por la ventana observando aquel panorama y agradecí el piso y el barrio en el que vivo en Eskisehir.
Aquel era un lugar ocupado por colmenas de viviendas bajo las que no había pavimentación ninguna, solo mugre y una tierra tan árida que ni siquiera se mojaba, solo se estancaba de algo que parecía ser la mezcla del agua, del barro y de la mierda que había por todos lados.
Aquel era un lugar ocupado por colmenas de viviendas bajo las que no había pavimentación ninguna, solo mugre y una tierra tan árida que ni siquiera se mojaba, solo se estancaba de algo que parecía ser la mezcla del agua, del barro y de la mierda que había por todos lados.
Aquel era un lugar poblado por gente que era tan pobre que los hijos seguramente no recibían de sus padres ni el dinero suficiente con el que comprar unos sprays a hurtadillas con los que hacer pintadas en las fachadas.
Aquel era un lugar donde de las chimeneas de las chavolas que habían al otro lado de la carretera -construidas con hojalata descoloridas y trozos de metal amontonados a modo de techo- salía un humo amarillo que me recordaba al que hacen los productos químicos al arder.
Aquel era un lugar donde de las chimeneas de las chavolas que habían al otro lado de la carretera -construidas con hojalata descoloridas y trozos de metal amontonados a modo de techo- salía un humo amarillo que me recordaba al que hacen los productos químicos al arder.
Eso sí eran suburbios. Por Dios.
En Estambul una vez Metin me dijo que no me hiciese una idea equivocada de la situación económica turca por lo privilegiada que era Eskisehir. En su momento pensé que decía de coña lo de privilegiada. Ahora veo que Turquía es un país pobre donde la clase media escasea y abundan los que tienen lo justo o menos para vivir.
Los estudios dicen que este país no ha parado de crecer desde que consiguió estabilizar su economía entre el 2001 y el 2002, que incluso es de los países que más están creciendo del mundo hoy en día. Espero que esto sea verdad y que siga así, pero joder...
Los estudios dicen que este país no ha parado de crecer desde que consiguió estabilizar su economía entre el 2001 y el 2002, que incluso es de los países que más están creciendo del mundo hoy en día. Espero que esto sea verdad y que siga así, pero joder...



