Y este canario lo ha visto por primera vez, aunque haya tenido que irse más de 4.000 kilómetros lejos de su casa para verla. Es curioso como un solo hecho de repente te sitúa en tu Aquí y en tu Ahora si sabes apreciarlo en el momento justo.
Hay en Eskisehir una chica que nunca había visto nevar hasta ahora también. Se llama Simona y es italiana, de Ossi, un lugar al norte de Cerdeña. En cuanto vio cómo caían los primeros copos me preguntó a través de internet si quería salir a la calle a por nuestra primera pelea de bolas de nieve. La verdad es que el hecho de que fueran las cuatro de la madrugada no nos importó demasiado a ninguno de los dos, así que perdimos la pereza, cogimos el abrigo y nos fuimos a la calle a encontrarnos. La foto de aquí abajo la capta en uno de sus momentos típicos; llamando al personal bastardos.
Y Metin también se vino -los lectores asiduos del blog ya lo conocerán. Aquellos que no, ya están tardando en ir a las primeras entradas-. Metin dijo que jugar con nieve siempre le recuerda a cuando era un enano y le echaba nieve dentro de los pantalones a sus amigos.
Cómo lo he disfrutado.
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