miércoles, 7 de diciembre de 2011

Cengiz Topel

En Eskisehir, en uno de los entramados más transitados de la ciudad uno puede encontrarse con una de las estatuas más curiosas de la ciudad. Y será porque en Eskisehir no hay estatuas curiosas. Pero esa es otra historia.
La de hoy es la estatua de Cengiz Topel. Uno de los héroes modernos de Turquía, de esos que parece que el país tiene a patadas.


Al hombre le dedicaron no solo esta estatua, sino que en su honor han llamado con su nombre a lugares, escuelas y hospitales. Y tiene alguna que otra efigie más por el país.

En su momento me pregunté a cuento de qué venía la estatua de un tipo que parecía un extra de la película Top Gun en medio de Eskisehir, así que me puse a ver qué encontraba por internet sobre el tipo. Y lo que vi me pareció tan simbólico de Turquía que a uno le ayuda a entender el sentimiento de orgullo nacional que se tiene aquí -y a mi personalmente me revuelve un poco el estómago-.

El pequeño Cengiz fue hijo de un tabaquero, nacido en 1934. A medida que el pequeño niño fue creciendo se fue interesando más y más por la aviación, hasta el punto que acabó uniéndose a la Türk Hava Kuwetleri (la Fuerza Aérea Turca, para entendernos) y fue entrenado en Canadá para volver a Turquía en 1961 a la base aérea de Eskisehir y convertirse en capitán dos años después.

Al mismo tiempo que ocurría esto en Chipre, una isla habitada por poblaciones griegas y turcas, las cosas se iban revolviendo más y más, hasta el punto que en 1963, el presidente de aquella isla -el Arzobispo Makarios III- propuso una enmienda a la Constitución del lugar que hablaba sobre la "reorganización y redistribución" de los turcochipriotas y grecochipriotas.

Perdonen que me altere un poco, pero cuando alguien habla de "reorganización y redistribución" de algo que camine sobre dos patas a mi me recuerda a un alemán famoso al que le encantaba jugar a parecerse a los gatos de juguete que venden en los chinos. Eso de levantar una y otra vez la zarpa derecha le volvía loco, oigan.

El caso es que a los turcos eso no les gustó nada, pero en lugar de hablar las cosas tranquilamente se pusieron en plan "cagüendiosPatxinometoquesloscojones" y entre una cosa y otra acabaron invadiendo la isla. Así. Para las risas.

Y ahí es donde volvemos al bueno de Cengiz. Su escuadrón salió en misión uno de esos días y cuando atacaban la isla durante la batalla de Tylliria, su avión fue derribado por las fuerzas greco-chipriotas.
Al precedente de Han Solo después de visitar a Jabba the Hutt le dio tiempo de abrir su paracaidas mientras caía, pero al aterrizar en tierra fue capturado.
Dicen que fue torturado antes de ser fusilado, pero en cualquier caso una vez que puso pie en tierra murió.

Cengiz es tan reconocido porque él fue el primer miembro de las Fuerzas Aéreas turcas en morir en combate -que por otra parte me parece increíble, teniendo en cuenta que esa rama del ejercito fue fundada en 1911-. Y como primer mártir con alas de metal fue adorado por su país como un héroe.

Y bueno, ahora el comentario ácido. Yo no sé mucho, pero a mí eso de adorar a gente torturada me recuerda a unos señores de hace 2000 años a los que les cayó genial cierto carpintero de Nazaret al que le encantaba darle a la lengua y rayar al personal en la montaña y le dedicaron hasta cuatro libros y alguna cosilla más de lo majo que era. Pero luego les dió por interpretar lo que ese mismo hombre dijo en su momento como les dio la gana hasta el punto de desvirtuar todo su significado, y haciendo en consecuencia de todo excusándose en esas palabras que ya no significaban lo que eran al principio. Se cometieron atrocidades. Se hicieron barbaridades. 

Quien sabe si aquí ahora se está empezando a usar el mensaje de Cengiz como le da la gana a ciertas personas con bigote poblado. Y cuando digo quien sabe, por supuesto lo digo con ironía. No sé si lo captan.

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