En las casas de turcos en las que he entrado hasta ahora para pasar
adentro me he tenido que quitar los zapatos, igual que hacen los japoneses. Las
calles están muy sucias y los turcos no quieren ensuciar innecesariamente sus
casas. Durante la primera semana no tenía la menor idea de por qué hacían esto,
y me sentí un poco sorprendido: aquel pequeño gesto me enseñó que entre lo que
piensan y lo que creen ellos en común y lo que conozco yo a su vez de ellos hay
un abismo cultural inmenso, pero que estoy decidido a recorrer en el tiempo que
esté aquí. Para algo me vine.
los noruegos tmb lo hacen :D ...
ResponderEliminarpor cierto estoy enganchandisisiisma a los post
soy iris